• DroideTV

Adalberto Ortiz Ávalos presenta el libro "Las luciérnagas"

La historia adorna la esperanza de volver a lo que ya sólo son recuerdos, a los primeros años aferrados del futuro que regaló México en una época de profundos cambios.

Los secretos de Manuel, el protagonista, nos van llevando por la línea de tiempo de los personajes y la que fue nuestra realidad. "Las luciérnagas" es un recorrido plagado de imágenes y letras sinceras, que sin miedo nos adentran en su mente, permitiéndonos navegar en su vida más allá de las palabras, los misterios que arropan todo lo que no decimos, que rompen el silencio , en la obra "Las Luciérnagas" de Editorial Selector.


Adalberto Ortiz Ávalos es empresario, activista por los derechos y democratización financiera e impulsor del desarrollo económico con visión social y sustentable. Funge como presidente de la Comisión de Inclusión Financiera de la Coparmex, desde donde trabaja por los derechos financieros de los empresarios nacionales y nos platicó de su novela.


¿Cómo llegó a ti la historia de Manuel Zavala?

En este caso la historia fue la que me escogió a mí, un gran amigo Fernando mercado Guaida, quien es descendiente de Manuel Zavala fue quien me compartió las cartas que él escribió a sus padres, desde que sale de casa de Guadalajara con sus mejores amigos Alejandro, Gustavo y Ricardo rumbo a la Ciudad de México. Se afilia al partido comunista de México y de ahí empieza todo un viaje de preparación para irse de voluntario a la Guerra Civil Española. Esas cartas que se quedaron en el archivo de la familia después de tantos años tienen el gran gesto de compartirmelas y gracias a ello es que escribo este libro.


¿Cuál fue el reto de contar esta historia?

El tener las cartas originales y poder ser de las primeras personas, además de la familia, en descubrir lo que realmente pasó, lo que sentía, lo que vivía, lo que expresaban sus padres, fue algo muy conmovedor y muy satisfactorio. También una grata responsabilidad porque te compromete a estar a la altura. Fue un proceso de investigación con mucho rigor para hacerle justicia a esta fuerte de primer orden que fueron sus cartas, está reconstrucción y también deducción, porque sí es muy importante lo que dice Manuel pero también llega a ser incluso más importante lo que no dice, lo que deja en entredicho, de ahí es donde más se nutrió la historia de esta novela en todas estas entrelíneas.


¿Qué disfrutaste de ese trabajo de investigación?

Fue un trabajo de documentación e investigación de todo, tanto desde la misma ambientación, porque la novela te ayuda a imaginar justamente eso: cómo era el México de los años 30 y no solamente en la capital del país, sino también cómo era en los años 20 en Guadalajara, en las afueras de esa ciudad. Porque recordemos que este era un país con cicatrices de guerra, devastado por la Revolución Mexicana, por la Guerra Cristera. Estos chavos cuando son niños juegan entre las ruinas de lo que quedó después de varias batallas que sufrió la ciudad, juegan entre muros de casas que antes habían sido incendiadas y en su inocencia no lo saben. México era un país muy convulso, que estaba saliendo de la guerra, del hambre, de la devastación, un país que también fue epicentro cultural y político.


México llegó a ser importante en esa época y todo eso requiere una investigación de muchas fuentes, en específico una obra muy importante en la que me base para ambientar el viaje que hace Manuel y sus amigos en el Mar Cantábrico, esta nave que logra salir del puerto de Nueva York y hace escala en Veracruz y parte rumbo a Santander. Hay un historiador muy importante que se llama Xosé Manuel Suárez el escribe un libro exclusivamente dedicado a esa nave y a ese viaje que se llama "Armas para la República: la aventura del Mar Cantábrico" en cual yo basé mucho para documentar.


Otra parte importante de la historia es la amistad ¿por qué decidiste también enfocarte en ello?

Justamente por eso mismo, porque Manuel no se va solo, se va con tus amigos y esto que logré ver en las cartas es esta amistad inquebrantable, que perdura desde la infancia hasta que llegan a España. Es una amistad en la que si hay traiciones, en la que si hay decepciones, en la que hay fallas de ambos lados, pero justo está esa reflexión: la amistad no se trata de no fallar, la amistad no se trata de ser perfectos sino de saber perdonar y saber mantenerse. Hago está reflexión en la que los amigos no nos pertenecen como uno piensa, uno cree que los amigos nos la deben y nos pertenecen y es totalmente al revés, cuando uno da la amistad a alguien, uno se debe al amigo.


¿Puedes platicarnos del título?

Es una analogía a este arquetipo del héroe o del Revolucionario que pese a la adversidad, pese a tener todo en contra, cuando ya no hay esperanzas no se echa para atrás. Él sigue su camino y brilla por sí mismo igual que las luciérnagas, cuando todo está oscuro cuando no hay ni luna, ni estrellas, brillan incandescentemente.