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Belle: en el mundo tecnológico actual, el cuento clásico toma nueva vida.

La bella y la bestia ha sido un clásico cuento francés que ha sido adaptado una y otra vez con diferentes enfoques, sin embargo este es un trabajo destacable.

En estos días donde todo es hacer adaptaciones y versiones de cosas ya contadas, Estudio Chizu (El niño y la bestia, 2015) refresca este concepto una vez más llevando a la pantalla grande, un metaverso lleno de gadgets, referencias, modernidad y musica que sobretodo se logra con mucho arte, como las buenas películas japonesas lo saben hacer.


Belle es un avatar denominado "As" en una red social a nivel mundial sencillamente llamada como "U", un espacio virtual de realidad aumentada donde el alter-ego es una extensión física y mental del propio usuario.


Suzu es una estudiante campesina que crea a Belle con la necesidad de sentirse más viva en otro mundo, ya que en el real tiene un pasado que no quiere afrontar, y Belle, se convierte rápidamente en una Idol popular entre los 5 billones de usuarios, que la vuelve rápidamente un fenómeno, gracias a sus canciones y a su voz que conecta entre todos los usuarios, rompiendo el internet con el misterio de quién está detrás de este popular personaje en la red.



La "bestia" en esta adaptación es un prófugo virtual de las autoridades de esta plataforma y quién siempre aparece de manera agresiva con otros usuarios en internet, arruinando uno de los conciertos de Belle en transmisión, que causa revuelo entre las opiniones de todo el mundo, pero ella se intriga por este comportamiento poco amable y se adentra en ayudarlo antes de que sea demasiado tarde para el.


Belle es una propuesta fresca y muy visual, y vaya que se esmeraron en contar una historia diferente utilizando elementos clave del clásico para hacer una adaptación viva que tuviera alma en cada uno de sus personajes.


Una de las cosas más hermosas que se pueden apreciar es el diseño de cada uno de estos "avatares" y sobretodo la creatividad para dar vida a "Belle" en manos del gran animador de Disney, Jin Kim quien le dió vida a la icónica reina Elsa en Frozen (es muy notorio su estilo en ambas) y el cuidado que tiene de la estética en esta película pero a la vez la variedad de colores, estilos y personajes que nos encontramos en cada escena.


Esta película mereció nada menos que 14 minutos de ovación de pie en su estreno el año pasado y aunque no ha tenido tanta promoción, llegó a cines en México desde el 20 de enero y es afortunado poder verla tanto en su idioma original, como doblada al español (elija el que más le guste).



Lo que me pareció maravilloso de esta película es que su animación es sobresaliente y brillante en todas las escenas, cae de un estilo japonés 2D, a una versión elevada de personajes que se vuelve muy fina, fantástica y sutil, conviviendole en un metaverso extenso lleno de personajes coloridos, plataformas y referencias al internet que no podremos dejar de mirar en pantalla.


La música es simplemente extraordinaria y nos transporta al 100% en esta historia y universo, y aunque no se cuenta mucho en el guión, cada melodía y letra es suficiente para enlazar muchas partes de la historia que duelen hasta la médula (y si se me salió la lagrimita la verdad) que por cierto ya pueden escuchar en Spotify *guiño guiño*


Quienes han sido fans de este cuento, se van a fascinar con este giro de tuerca dentro de lo que encontramos el encuentro de una bella y una bestia, para darle más sentido que el romance, a esta gran historia (punto más porque no se vuelve un cliché en su trama).



Claro que Belle ya es de mis películas animadas favoritas de este año, y deja la vara muy alta para lo que falta presentar en los cines, pero sin duda me gusta apreciar personajes apasionantes como Belle, que en cierta forma recuerda mucho a otros en nuestra realidad, como Vocaloid, Gorillaz, y todos esos músicos virtuales que representan mucho para las generaciones; así es Belle.


Vayan a verla sin preocuparse de la cantidad de gente que hay (éramos muy pocos en la sala) y dénse la oportunidad de verla, me lastima poquito que a nuestro país haya llegado apenas este año, pero se aprecia mucho que llegue a Latinoamérica el fenómeno de estas grandes películas que ahora podemos ver en nuestro cine más cercano.

Yo soy Juno y aunque muy pocas veces hablo de monos chinos, lo poco que me gusta es muy digno de compartir con ustedes, ¡amen a Belle igual que yo! No sé arrepentirán.

¡Nos vemos en una próxima reseña!