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Gerardo Oñate estrena "Poderoso Victoria" en el FICG

El filme del director Raul Ramón tiene su estreno mundial en el Festival Internacional de Cine de Guadalajara

1936. El pueblo La Esperanza, en el desierto mexicano, recibe la noticia del cierre de la mina, su principal motor económico, y con esto la cancelación de la ruta del ferrocarril, única vía de comunicación con la civilización. Durán, el joven mecánico, ve frustrado su sueño de convertirse en maquinista y tendrá que elegir entre cruzar la frontera Norte, y renunciar a sus raíces y al amor de su vida, o ayudar a un grupo de pobladores que resisten en el pueblo con el plan más descabellado: construir su propio tren de vapor. Un homenaje al ingenio mexicano. Gerardo Oñate da vida a Durán y platicamos sobre su trabajo actoral en el filme.


¿Cómo fue el proceso para convertirte en Durán?

Cuando tuve en mis manos el guion completo comencé a hacer mi investigación y tener una sesión con Raúl Ramón que aparte de ser director es el guionista y estuvo asesorándome. Este es un muchacho de 26 años qué nace 1910 entonces fue pensar como hubiera sido su dinámica familiar, laboral, etcétera y entender también un poquito sus razones, ¿por qué actúa de la forma en la que lo hace? ¿qué expectativas tiene en la vida o cuáles son los que tenían en ese entonces?

Me apoye mucho en un historiador muy famoso de la región de Durango que se llama Alejandro Ahumada, es la mejor persona la que me pudo haber apoyado porque él como historiador sabe perfectamente todo sobre la región de los pueblos mineros, del tren a vapor. Por otro lado debía dotarlo de una personalidad específica y que tuviera un cuerpo de maquinista de tren, porque lo que hace es prácticamente acarrear carbón todo el día y necesitaba tener cierto volumen.

¿Cómo es la experiencia de trabajar en una producción de época?

Siempre es un privilegio y haber tenido la oportunidad no solamente de ponerme los vestuarios, sino también estar en las locaciones donde filmamos. Estuvimos en Durango, en Jalisco en la Laguna Seca de Sayula, hicimos un par de cosas en un estudio y luego nos fuimos a Nevada, cerca de Las Vegas. Entonces el trabajo de la gente detrás de cámaras tanto Raúl como su esposa Fabiola Velázquez quen es la productora, fue fantástico. Era prácticamente ponerte tu vestuario, llegar a la locación, decir las líneas estar en el personaje y haber trabajado aquí en Jalisco y tener la premiere mundial también en el festival de aquí es algo que nos tiene muy contentos.

¿Qué disfrutaste de trabajar con Raúl Raúl Ramón el director y con talentos como Damián Alcázar, Roberto Sosa, Edgar vivar?

La verdad trabajar con ellos fue un privilegio y además verlos trabajar es padrísimo y trabajar con ellos es todavía al doble, y es muy inspirador. A mí me exige un nivel de compromiso mucho mayor del que yo ya tenía, porque un buen trabajo en conjunto hace que la producción fluya de la mejor manera. Cada uno imprimió lo que los hace ser los grandes actores que son y la gran historia a la que fuimos convocados, todos estábamos dentro de una gran maquinaria y cada quién estaba haciendo su mejor esfuerzo y creo que ese resultado es el que verán en pantalla.