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Linda Cardellini y Patricia Velásquez platican sobre su trabajo en "La Maldición de la Llorona"


Dejando sus ricos orígenes en las capaces manos de los narradores que la han mantenido viva durante siglos, “La Maldición de La Llorona” opta por contar una historia en la que la fantasmal mujer asecha la ciudad de Los Ángeles en 1973, y se encuentra con Anna Tate Garcia, una trabajadora social viuda y madre soltera que desconocía la leyenda que está por perturbar a su familia.


Cuando le ofrecieron el papel, Linda Cardellini no tenía experiencia en películas de terror, pero no pudo rechazar a la compleja heroína al centro de la historia. “Cuando leí el guion, me encantó que no implicara ser la esposa de alguien o la hermana de alguien”, explica: “se trata de una mujer que está desafiando las probabilidades para mantener unida a su familia y hace hasta lo imposible para proteger a sus hijos. Me fascinó que vivamos esta historia a través de sus ojos. Y, para ser honesta, la idea de participar en una película de horror también fue emocionante”, agrega riendo.

Como admiraba su trabajo desde hace tiempo, al productor James Wan le encantó que Cardellini diera el salto: “Linda es muy talentosa y tiene una gran presencia en pantalla, aunque cuando veo sus películas, olvido que es Linda, porque se pierde en sus personajes. Somos muy afortunados de que haya venido a jugar con nosotros en esta película”.


Anna queda viuda cuando su esposo muere cumpliendo su deber como detective, y ahora debe criar sola a sus dos pequeños, Chris (Roman Christou) y Samantha (Jaynee-Lynne Kinchen). Aunque está comprometida con su trabajo, hace todo lo que puede para apoyar a sus hijos y con la ayuda de Cooper (Sean Patrick Thomas), el compañero de su difunto esposo, intenta llenar el vacío que su marido dejó en casa.


Como empleada del sistema de Servicios Sociales de Los Ángeles, Anna visita hogares disfuncionales para ver por el bienestar de niños en riesgo. Aunque tiene la experiencia suficiente para lidiar con lo peor en cada caso, nada podría prepararla para lo que le espera en el hogar de Patricia Alvarez.

Patricia a escuchado y temido a la Llorona toda su vida, y sabe que, si el espectro sollozante quiere a sus hijos, no se detendrá hasta llevárselos. “En nuestro filme, La Llorona aparece tres días y tres noches”, explica Patricia Velásquez, quien interpreta a su homónima. “Noche tras noche, todo se complica más… y esta es la última noche de Patricia”.


A pesar de que la pesadilla de Anna apenas comienza, Patricia Alvarez se encuentra al final de este desesperante acto. El productor Emile Gladstone explica: “Sus hijos están marcados, así que creó una especie de refugio en un clóset para ocultarlos de La Llorona. Obviamente, cuando Anna encuentra a los niños encerrados en el clóset, hace lo que cualquiera en su campo haría: los saca de ahí y los pone bajo custodia del Estado... pero los resultados son devastadores”.


“Dicen que el camino al infierno está lleno de buenas intenciones”, señala Cardellini. “Creo que Anna en verdad tiene buenas intenciones cuando llega a ayudar a la familia de Patricia. Pero, como resultado, los condena a ellos y a sí misma. Enfrentar eso es realmente aterrador para cualquiera”.

El duelo entre Cardellini y Velásquez en sus escenas juntas fue una de las grandes revelaciones de esta película para el director Michael Chaves. Y comenta: “Linda y Patricia son madres en la vida real, y aquí tienen papeles maternos desgarradores”. ¡Pero las dos lo dieron todo! Hacen uso de algo tan humano y primigenio que verlas resulta hipnotizante e imponente.


“Linda es una actriz asombrosa e interactúa de manera natural con los niños actores, pero cuando ellos están amenazados, ves cómo emerge este instinto maternal de un sitio puro, real e intenso. ¡Vaya que fue impresionante!”. El director continúa: “El personaje de Patricia refleja lo mismo que el de Linda, pero desde el lado opuesto, porque es una mujer que está perdiendo a sus hijos. Patricia profundizó y llegó a un lugar de gran obscuridad y desesperación, pero cuando cortábamos, volvía a ser encantadora y sagaz. Es una interpretación triunfal”.

Velásquez confiesa que el periplo de su personaje la llevó al límite. “Aunque es un filme de terror y es ficción, para nosotros como actores, lo que estamos haciendo es muy real. Trabajar con niños te vuelve muy vulnerable. De cierta forma, es bueno porque te ayuda a hacer tu trabajo. Pero, por otro lado, puede ser muy atemorizante. Lo que sufre este personaje, y lo que yo viví para interpretarlo fielmente, fue sumamente aterrador. Es maravilloso trabajar con un director con quien desarrollas cierta confianza. Michael es muy joven, pero sabe exactamente lo que quiere y cómo ejecutarlo, y no le da miedo pedirlo. A mí, como actriz, me da la seguridad para no contenerme”.


Cardellini agrega: “Hay momentos en el filme que, como madre, me resultan difíciles de ver. Michael es un director muy visual y está tan abierto a otras ideas que se siente como una verdadera colaboración creativa. Quería capturar verazmente cómo vivimos esta historia, por lo cual fue increíblemente divertido rodar las escenas aterradoras”.


Como resultado de la trágica pérdida de Patricia, la obscuridad invade su casa y su búsqueda de respuestas sólo la sumerge más en el aterrador terreno de las leyendas. “Parece folclor”, señala Chaves: “Parecen supersticiones, pero pronto queda claro que La Llorona es muy, pero muy real… y que quiere a los hijos de Anna”.


Pero no podrá llevárselos fácilmente. “Aunque sea difícil de aceptar”, comenta Cardellini: “y aunque implique un enfrentamiento aterrador, Anna ya no puede negar que esta presencia maligna está asechando a sus hijos, y tendrá que encararlo sola para mantenerlos a salvo. La Iglesia no puede ayudarla, sabe que la policía no le creerá. Ante esta enorme amenaza, debe buscar en su interior y ser más fuerte de lo que jamás pensó que podría ser o perderá a sus hijos para siempre”.

Lo que no sabe es que tiene un aliado inesperado… quien llegará con una estrategia de batalla.