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  • Foto del escritorDroideTV

Observados: el début de Ishana Night Shyamalan se inspira en el folclore

La cinta Observados nos muestra una interesante premisa basada en la novela de M. A. Shine


Observados

Esta semana se estrena Observados, el debut cinematográfico de la mujer que ha crecido rodeada de un estilo particular de terror, Ishana Night Shyamalan, hija del conocido director M. Night Shyamalan. De forma similar a Llaman a la puerta, Ishana se encargó de la dirección y guión para la adaptación de la novela de M. A. Shine, la cual ha sido elogiada por la crítica.


La historia se centra en Mina (Dakota Fanning) una americana que trabaja en una tienda de mascotas. Cuando Mina debe de entregar un pedido especial, a traviesa un misterioso bosque donde su camioneta se descompone. Perdida en medio de la nada, la misteriosa Madeline (Olwen Fouéré) la acoge en un refugio junto a otros dos extraños, Ciara (Georgina Campbell) y Daniel (Oliver Finnegan). Pronto la recién llegada se dará cuenta que hay ciertas reglas que debe acatar para seguir con vida, incluyendo permitir que sea observada por las inquietantes criaturas que aparecen por las noches.


La premisa por si sola es bastante interesante y vale decir que la dirección que toma también, nos regresa a los horrores primitivos del ser humano, como la oscuridad, la naturaleza, la lucha por la supervivencia e incluso a las supersticiones que le dieron forma a la mitología de lugares como Irlanda. No obstante, la ejecución a veces tambalea; podría decirse que en momentos se siente que el último acto se separa de todo lo demás y pareciera una película diferente, unida por apenas un par de puntos de contacto.



Hay algo que no se puede negar: la película sabe cómo crear tensión y mantenerte a la espera de lo que vendrá, con elementos del terror folclórico que no es comúnmente abordado. Incluso puede decirse que recupera interpretaciones de algunas criaturas muy al estilo del imaginario irlandés. No obstante, la película apenas da pausas para conocer a los personajes, los cuales en ocasiones se sienten vacíos, sin suficiente trasfondo para que realmente podamos empatizar con ellos. A pesar de todo lo que experimentan, las actuaciones no llegan a mostrarnos la desesperación necesaria para sentir el terror a flor de piel, más bien se siente como si siguieran un esquema pasivamente.


Por otro lado, la fotografía de Eli Arenson y Job ter Burg realmente crea una sensación de estar en un espacio fantástico y peligroso a la vez, los efectos especiales se logran acoplar para que se sienta esa extrañeza sin llegar a lo falso. Algunos de los elementos visuales de la película llegan a ser memorables y van cobrando sentido conforme la película avanza, así que este departamento es el principal músculo que saca adelante la historia, es la narrativa donde tambalea y pierde parte de su encanto.


Pese a lo que he mencionado, no es una mala película, sino una con elementos desaprovechados. En cierta medida, Ishana ha heredado algunos rasgos del estilo de su padre, tanto buenos como malos. Así pues, es una cinta que emocionalmente se siente plana, pero que llega a disfrutarse con la intriga, las vueltas y el lore que maneja. Una buena apuesta si te gusta el horror folclórico y te atrapan los paisajes boscosos.


Andrea Rodriguez

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