El diseƱo de arte y el vestuario espectacular de "La Cumbre Escarlata"
- DroideTV
- 16 oct 2015
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Sensibilidades góticas: Dirección de arte
Todos los involucrados en la producción aprendieron que del Toro tenĆa un conocimiento enciclopĆ©dico de la Ć©poca victoriana. Para hacer la ambientación clĆ”sica, el decorador de set Vieau discutió con el director acerca de cada elemento de la decoración. El realizador querĆa āpapel tapiz Bradbury & Bradburyā. Vieau tuvo que ir en su bĆŗsqueda. Ćl fue capaz de encontrar muebles de la Ć©poca y decoración sin tener que ir a Inglaterra, como originalmente se habĆa planeado. En L.A., Ć©l encontró un tapiz del siglo XVII que fue usado en Allerdale Hall, una pieza que realmente representa la opulencia de la gran mansión. Pero la discusión realmente comenzó con el color y la textura; āel color de la pelĆcula era lo mĆ”s importante para mĆā, comenta Vieau.
De acuerdo con del Toro, āla forma en que se dirigió el arte de la pelĆcula fue creando dos capĆtulos completamente diferentes. La primera parte sucede en AmĆ©rica, y AmĆ©rica es tabaco, oro y ricos sepias; es el color de progreso y de la vida. Cuando vamos a la Cumbre Escarlata, todo se vuelve frĆo y oscuro. Se vuelve realmente escalofrianteā.

El realizador ama los verdes azulados inspirados en el follaje; sus elecciones de color crean el Ć”nimo, la ambientaciónāel mundo mĆstico de su imaginación. Gran parte del guardarropa de Lucille tenĆa que ver con āfundirse con la arquitectura y esa fue la huella para entender cómo nos acercamos al colorā, dice Vieau. La recĆ”mara mayor de Sharpe estaba llena de terciopelos con textura profunda, y las cortinas estaban hechas con ricas sedas. El gran salón fue decorado con cintas de algodón en las estanterĆas para aƱadir reflejos dorados; el sofĆ” fue tapizado en seda de color verde oscuro; los muebles fueron recubiertos de tapicerĆa.
Oportunamente, la palabra āMiedoā permeó en la casa a travĆ©s de elementos de diseƱo. Los papeles tapices fueron diseƱados a medida para incorporar los motivos de la polilla y la mariposa que del Toro querĆa repetidos en los pisos los pasillosāsimbolizando la fascinación de Lucille por capturar cosas, gente, diseƱando el miedo en las telas de la casa. āMiedoā fue escrito en la silla, en el mantoāsubliminalmente destilando ansiedad y terror, como deberĆa hacerlo cualquier casa embrujada real.

Cuidado con el rojo escarlata: El vestuario de la pelĆcula
La diseƱadora de vestuario Kate Hawley describe La Cumbre Escarlata como una pelĆcula victoriana fantasiosa y teatral mĆ”s que como una que asemeja la realidad. Cuando el proyecto comenzó, del Toro declaró a Hawley: āVamos a construir el vestuario y vamos a confeccionar la arquitecturaā. Ella y su equipo crearon un guardarropa para lograr las visiones esculturales de del Toro. De hecho, la diseƱadora comenta: āSu trabajo estĆ” hecho como en capas⦠hay elementos de un cuento de hadas, hay una historia, hay poesĆaā.
En las primeras etapas del proceso de diseƱo, Hawley recuerda las discusiones acerca de el ambiente y el color: los guardarropas en AmĆ©rica representan el verano, el oro y el tabaco, crecimiento y progreso; mientras que en Ingalterra es invierno, follaje marchito, azules profundos y verdes azulados. Para sumar al reto, ella debĆa evitar el blanco, el negro y el rojo en el vestuario de BĆŗfaloāforzĆ”ndola a trabajar con una paleta en crema, carbón y naranja quemado. No hay luces o sombras en esas escenas, ella comenta; mientras que en Allerdale, las telas oscuras le daban peso a los personajes en la profundidad del romance gótico.
El equipo de Hawley se sintió tan cercano a cada creación que comenzó a ponerle nombres al vestuario. Ella comenta al respecto: āTodos estos vestidos tienen estados de Ć”nimoā. El āRatón de Biblioteca de BĆŗfaloā es el conjunto de Edith tipo āMary Shelly-romĆ”ntico-escritoraā, que tiene una hechura masculina. El āVestido del Corazón Rotoā, basado en la pintura de Klimt, es un vestido delicado y frĆ”gil con una pequeƱa flor con un corazón en el centro. āAsĆ fue como encontramos nuestro lenguaje en tĆ©rminos de decoración, para darle soporte a la historiaā, comenta Hawley. Las flores eran un tema en el vestuario de Edith, expresando āriqueza y fertilidad⦠su generosidad de espĆrituā. Su vestido de novia fue decorado con una cadena de violetas, un sĆmbolo victoriano de la memoria y la maƱana.
Los vestidos de Lucille tenĆan motivos de hojas marchitas que estaban llenas de catĆ”strofe, hambruna e infertilidad. El bordado del guardarropa de Lucille reflejaba los detalles en las arquitectura de la casa. āElla estaba vistiendo la casa de muchas manerasā, comenta del Toro. La confección de su guardarropa era decididamente diferente tambiĆ©n. Los diseƱos de Hawley acentuaban la delgadez de Lucille; los vestidos eran muy ajustados y estrechos āpara que pudieran sentir los huesos a travĆ©s de la ropaā. Su frĆ”gil silueta asemejaba las largas y estrechas formas de la casa.

El departamento de vestuario trabajó cercanamente con del Toro para explorar y ayudar a cada uno de los actores a identificar las demandas de cada personaje. El director querĆa que el vestuario jugara con la escala y la forma, asĆ que la elección de los textiles fue hecha con base en estas ideas. āQuerĆamos hacer eco a la arquitecturaā, dice Hawley, āasĆ que tratamos de hacer la ropa muy esculturalā. Cuando Edith comienza a debilitarse en Allerdale, ella se vuelve mĆ”s frĆ”gil, āmĆ”s transparente, como una crisĆ”lidaā y esa idea se traslada a su camisón.
Las delicadas sedas en capas del vestuario fueron pensadas para ayudar al movimiento durante la interpretación de Wasikowska. Por su parte, Lucille y Thomas eran como camaleones en su mundo. Lucille se mezclaba entre los azules y las sombras de las paredes de la casa como una polilla. Para acentuar mÔs el motivo del director, el equipo de vestuario pasó horas cosiendo a mano las finas telas usando anticuadas técnicas plisado; esto hizo que los vestidos flotaran y se batieran como las alas de los insectos favoritos de del Toro.

Con el reto de trabajar con una paleta restringida para el reparto principal, cuando el color rojo finalmente fue introducido para uno de los vestidos de los espĆritus, Hawley recuerda el sentimiento de intensidad: āLa imaginerĆa es muy fuerte, muy teatralā. A diferencia de cualquier fantasma que haya visto antes, los espĆritus de del Toro realmente se sentĆan, como una espeluznante versión de sus anteriores seres en vez de fantasmas etĆ©reos. Las discusiones entre Hawley y del Toro a menudo terminaban en una conclusión: āel horror debe ser una cosa bellaā.





