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Gosling como Armstrong: El Actor Sube a Bordo de "El primer hombre en la luna"



Aunque Gosling y Chazelle colaboraron extensamente en La La Land, su preproducción y trabajo de duración de fotografía en First Man—abarcando hasta su postproducción—estuvo en otro nivel. “Ryan y yo tenemos más que una simple relación ‘actor-director’”, dice el director Damien Chazelle. “Eso explica la vibra de documental de este filme. La primera vez que discutí First Man con él, yo la veía como una ‘película de misión’. Él es el que la interpretó como una historia de pena”.

No fueron simplemente las dos semanas de ensayos previos a la grabación con Gosling y los actores que encarnan a la familia Armstrong, era el número de escenas en las que al director y a la estrella se les ocurrían improvisaciones juntos. Chazelle terminó grabando muchas de estas secuencias y resulta que múltiples escenas llegaron a la edición final de la película.

Chazelle estuvo muy impresionado con lo que su estrella contribuía creativamente. “Ryan encontró ‘Lunar Rhapsody’, la canción de theremin que amaba Neil, y una que tocó durante la misión del Apollo 11”, recuerda Chazelle. “Además descubrió ‘Egelloc’, un musical que Neil escribió en la universidad, así como una de sus entrevistas sobre la atmósfera terrestre, que se volvieron la base para un discurso que Josh escribió para Neil”.

Sus productores sabían que Gosling podía entregar el intenso enfoque y la tranquila ferocidad requeridos del primer hombre que pisó la luna, pero se sorprendieron de lo aparentemente fácil que era para la estrella representar a un sujeto complejo. “Lo que me impactó de Neil era cuán reservado, contenido y poco vistoso era”, explica Chazelle. “No era el prototípico vaquero o el piloto que habla rápido. Era un hombre de muy pocas palabras, la persona callada que se sienta en la esquina, pero que inmediatamente entiende todo: la persona más lista en la habitación”.

La asociación de Chazelle con Gosling durante La La Land le permitió experimentar la gama del actor, en especial su hábil sentido para minimizar una escena. “Neil siempre insistió en que no tenía nada de especial”, continúa Chazelle. “Decía que era uno del montón y las circunstancias lo llevaron a ser el primer hombre sobre la luna. Tenía esta normalidad y el estilo de Ryan es tan sutil que pudo hacerle justicia”.

Puede que una de las críticas más duras de la producción fuera de una de las pocas personas en la Tierra que sabe más de Armstrong. Afortunadamente, Gosling pasó la prueba con Hansen. “No se me ocurre otro actor que pueda hacerlo mejor que Ryan”, elogia el autor. “Ryan tiene algunas de las mismas cualidades introspectivas, cerebrales, calladas y modestas que tenía Neil. Pero al mismo tiempo, es un actor brillante que también puede tomar el personaje de Armstrong y—mediante su propia comprensión de quién era Neil—sacar elementos de Neil que no podríamos haber visto a menos que fueras muy cercano a él”.

Hansen resultó ser un invaluable recurso para Gosling al prepararse para el papel. “Ryan conoció a la hermana de Neil, June, después de que le expliqué lo importante que era ella para mi comprensión del personaje de Neil, especialmente los efectos de la muerte de su pequeña”, comparte Hansen. “Ryan se sentó en la misma casa de granja en la que entrevisté a Neil y habló con June y con uno de los amigos de la infancia de Neil. Escuchó anécdotas, hizo preguntas y conoció a los hijos de Neil, junto con otros miembros de la familia. Se ha sumido de lleno en este papel. Ciertamente ha hecho su tarea y a través de la brillantez de su actuación, va a traer a la vida a Neil Armstrong”.


Fue la intersección del enfoque de Chazelle y el libro de Hansen lo que intrigó al actor. “Creo que apenas aprendí lo que era la luna, aprendí que alguien llamado Neil Armstrong caminó en ella”, dice Gosling. “Era sinónimo de la luna, pero me di cuenta, después de leer el libro de James Hansen, First Man, que sabía muy poco de ambos. En un nivel emotivo, me sorprendió enterarme de cuánta pérdida experimentaron Neil y su esposa Janet antes y durante esas misiones históricas. En un nivel práctico, no creo que apreciara del todo lo peligrosas que fueron esas misiones. Cuán claustrofóbicas y delicadas eran esas cápsulas espaciales: cuán primitiva era la tecnología para los estándares de hoy”.

Tal como su director, Gosling fue atraído por lo difícil que era el mundo para Armstrong y sus compañeros, y el incansable trabajo que tomó este gigantesco logro. “Siempre me han interesado los extremos de una historia”, declara. “Lo que es único de esta historia para mí es cuán extremos pueden ser esos extremos. No puedo imaginar una mayor dualidad que aquella entre la intimidad y singularidad de la vida personal de Armstrong y la infinita naturaleza del espacio que se entrelaza con ella. Estos astronautas usaban su comparativo faro de conocimiento científico para contender con los infinitos misterios del universo y, al mismo tiempo, sacaban la basura y podaban sus céspedes en la Tierra”.

Una y otra vez, Gosling ha demostrado su compromiso con su arte, como se vio en su preparación para su papel nominado al Oscar® en La La Land, cuando aprendió a tocar el piano en sólo tres meses. De igual manera, durante su preparación para su papel en The Notebook, Gosling pasó dos meses empapándose de la cultura de Charleston, Carolina del Sur, y, tal como su personaje, realmente aprendió a construir muebles.

En First Man, Gosling demuestra su dedicación en el tiempo que pasó estudiando para retratar al ícono mundial. Para el equipo de producción, el director y la estrella están indisolublemente ligados en su compartida pasión por la perfección. “Ryan tiene un compromiso con hacer un trabajo excelente”, añade el productor Bowen. “Está profundamente consciente del legado que deja y a menudo la gente de mente parecida se encuentran en un material con el que pueden conectar. Tiene lógica que Ryan y Damien quieran trabajar juntos. Cuando miras La La Land, el personaje que interpreta Ryan es alguien obsesionado con su arte… porque Ryan es obsesivo con su arte”.

Gosling les brinda algo especial a sus papeles, elogia Bowen. “Es su humanidad. Es su comprensión del sentimiento… y no el sentimentalismo. A menudo la gente quiere abrumarte con su emoción. Es un verdaderamente grandioso artesano el que sabe cómo repartirla de un modo que te mantenga cautivado”.

El respeto por el protagonista de la producción se extendió a los incontables miembros del elenco y el equipo de apoyo que trabajaron con Chazelle y Gosling durante el rodaje. Frank Hughes, quien servía como entrenador de astronautas del Gemini y Apollo, entrenó a Gosling de una manera similar a como trabajó con Armstrong en la década de 1960. “Ryan está dedicado a su arte”, indica Hughes. “Me impresiona. Pasábamos el tiempo viendo los paneles de control del Gemini y empezamos con el Apollo, repasando y aprendiendo cada interruptor y su propósito. Se metía en la cabina y le enseñaba dónde estarían sus manos, dónde rastrearían sus ojos cuando evaluara una situación”.

Gosling admite que convertirse en Neil Armstrong habría sido imposible sin la ayuda de numerosos colaboradores. “Fui muy privilegiado al conocer a Janet Armstrong antes de que falleciera. También fui muy afortunado de hablar con los dos hijos de Neil, Rick y Mark, y pasar tiempo con la hermana de Neil, June, en su granja en Wapakoneta, Ohio, donde Neil nació. El Museo Armstrong del Aire y el Espacio y las instalaciones de la NASA en Cabo Cañaveral y Houston me abrieron sus puertas. También había expertos todos los días en el set para aconsejarnos sobre los detalles de cada misión que tratábamos de replicar. También tuve casi acceso constante al autor James Hansen y su libro First Man; una obra de más de 700 páginas de meticulosa investigación. Nunca he tenido tanta ayuda para investigar un papel o me había involucrado con tanta gente tan entusiasta en proveérmela”.

La fascinación de Gosling por Armstrong y los hombres que fueron sus colaboradores permeó en la producción. “Mi primer instinto al prepararme para este papel fue aprender a volar. Neil volaba antes de conducir; parecía una parte integral de su ser, así que pensé que debía empezar ahí. En cierto momento de mi entrenamiento, me pidieron forzar la nave en una autoimpuesta ‘entrada en pérdida’ y tuve un momento de lucidez. Era una terrible idea. En ese momento entendí por qué Neil estaba destinado a ser uno de los más grandiosos pilotos del mundo y por qué yo no. Como muchos otros astronautas, Neil comenzó como piloto de pruebas. Se requiere a cierto tipo de persona para meterte a consciencia en una nave que nunca ha volado y llevarla a su punto de quiebre con el único propósito de encontrar sus fallas para avanzar en nuestro conocimiento de la aeronáutica”.

Una de las más grandes admiradoras de Gosling en el set era la actriz que interpreta a su esposa en la pantalla. “Ryan es el calor personificado” añade Claire Foy, quien interpreta a Janet Armstrong. “No tiene que esforzarse mucho en eso, no me lo parece. Es increíblemente agradable como persona y ese es el asunto con Neil. No me parece que fuera antisocial o grosero; no era convencional. No hacía lo que hacen todos, que es tratar de hacer que los demás se sientan de maravilla con ellos mismos… y si hay un silencio incómodo, intentar llenarlo. De manera innata, Ryan es bondadoso, generoso, cálido y genuino… es lo que trae por naturaleza”.

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