Clayface: DC regresa con una apuesta terrorífica de Watkins, Flanagan y Amini

En Clayface, la historia del villano de Gótica mezcla terror corporal con thriller policíaco

Si algo demostró la película del Guasón de 2019 es que varios personajes de DC pueden brillar con luz propia. Bajo un tenor similar, esta semana llega a cartelera Clayface, thriller centrado en el villano de Batman, el cual es dirigido por James Watkins (La mujer de negro, Black Mirror) con el guion de Mike Flanagan (La maldición de Hill House, Misa de medianoche) y Hossein Amini (Drive, 47 Ronin: La leyenda del samurái). Los avances prometen un enfoque distinto al que suele verse en cintas de superhéroes.
La historia sigue a Matt Hagen (Tom Rhys Harries) una estrella en ascenso que salió de las peores calles de Gótica hasta la alfombra roja de Hollywood. Justo en su mejor momento, su carrera queda truncada después de un ataque que le desfigura la cara. Desesperado, el actor recurre a Caitlyn Corr (Naomi Ackie) una científica que se encuentra desarrollando una solución innovadora para enfermedades degenerativas. El regreso a su vida anterior se complica cuando los efectos secundarios del tratamiento se ven intensificados por el rencor de Hagen hacia todos aquellos que le dieron la espalda.
El elenco cuenta con las actuaciones de David Dencik, Max Minghella, Eddie Marsan, Nancy Carroll, Joshua James, Tanya Moodie, Ruby Sear, Jake Curran, entre otros. Definitivamente Rhys Harries captura los distintos matices de Hagen y su progresión a la locura, un reto especial entre los prostéticos y efectos especiales a los que debe acoplarse. Ackie es un buen complemento con sus propios debates éticos y morales, mientras que cada una de las actuaciones secundarias logra imprimir los rasgos para empatizar con la cruzada de Hagen y al mismo tiempo sentirse horrorizado por sus decisiones.
La fotografía de Rob Hardy tiene un estilo que mezcla el estilo de las películas retro con un drama con los característicos sepias y colores opacos con los que se suele representar a Ciudad Gótica, pero alejándose de los grandes rascacielos y clubs, para llevarnos por los ghettos y suburbios. En general, un buen balance que le da a cada espacio un carácter particular que a su vez acompaña a la transición del personaje y explota los efectos especiales para darles cierta composición y dirección que no sólo los vuelve inquietantes, también juegan con la mente, tanto de los personajes, como del público.
La cinta tiene el balance adecuado entre las referencias al universo de DC y a su fuente de inspiración en los cómics, pero con la independencia necesaria para verse como una historia con su propio peso que es capaz de explicarse a sí misma sin necesidad de consultar otras obras, incluso sin ser fanático de DC, ya que está contada como una historia en solitario que podría disfrutarse como una cinta de terror corporal con toques de thriller policial.
Esto se logra en buena parte por su ritmo y ejecución. En una hora y 40 minutos logra capturar una historia sobre una caída de gracia con algunas subtramas de por medio y dejarnos ver lo necesario de la psicología de sus personajes para entender sus motivaciones y mirar sus partes más horrendas. Otro acierto es que el físico de Hagen está como un shock gratuito: forma parte de la manera en que la cinta nos muestra el deterioro mental del personaje y la percepción que tiene de sí mismo. Hay todo un entramado metafórico en las distintas transformaciones del personaje.
En lo personal, la cinta me recordó las cintas de monstruos de los ochenta y noventas con una estructura más o menos similar a la pata del mono: protagonista recurre a un poder desconocido para lograr su objetivo, obtiene mejores resultados de los esperados, pero en lugar de triunfar, termina en la ruina. Este esquema se actualiza y encuentra su propio lenguaje para perturbar a la vez que nos mete de lleno en la psique de su protagonista.
En general, una cinta que apuesta por un camino distinto al común denominador de las cintas de superhéroes, se compromete en carne y hueso con eso, de forma que el resultado es un filme que lo pueden disfrutar tanto amantes del terror, como fanáticos de los cómics (y los que se encuentren en ambos territorios). Una buena opción si estás buscando algo a tono con la temporada que se mezcla bien con el esquema tradicional de las cintas de terror.





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