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Denzel Washington y Rami Malek platican de "Pequeños secretos"


Joe “Deke” Deacon y Jim Baxter son dos policías que viven etapas muy diferentes de sus vidas y carreras en "Pequeños Secretos", cuando de pronto se encuentran trabajando juntos para resolver el caso activo de un asesino de mujeres en el área de Los Ángeles.


Conforme se desarrolla el caso, se centran en un sospechoso en particular, pero al rastrearlo, ambos tienen que lidiar con sus propios demonios, y algunos secretos de años atrás de Deke empiezan a emerger.


John Lee Hancock, quien dirige y produce de un guion que él mismo escribió hace 30 años, recuerda querer abordar la naturaleza áspera del trabajo como medio para explorar tanto el lado intelectual, como el lado psicológico de resolver crímenes. “La historia se me ocurrió a principios de la década de los 90, cuando los cines estaban llenos de compañeros policías”, dijo. “Quería hacer algo un poco diferente, y que tuviera un poco de las películas de los años 70”.


Al mismo tiempo, Hancock subvierte el género policíaco de los 90 desentrañando la historia, en lugar de un desenlace concluyente, pues la culpabilidad del sospechoso principal de Deke y Baxter se establece como dudosa, y la evidencia en su contra es inconvenientemente escasa. Baxter confía mucho en los instintos con mayor experiencia de Deke, pero pronto ambos policías se obsesionan con detalles cuestionables, y los lleva de la sospecha hacia la certeza… una riesgosa área gris que los lleva a actuar de un modo que podría destruir no sólo el caso, sino sus vidas.


Denzel Washington protagoniza como Deke, y dijo del guion: “Disfruté leerlo. Es una historia interesante que nunca había visto, y un personaje con fuertes heridas, cínico, reservado… Si alguna vez tuvo algún tipo de fe, la ha perdido, pero emprende un viaje casi espiritual en un tipo de infierno que creo que sólo un policía podría entender, y eso me pareció muy interesante. Sabía que John era un escritor y director maravilloso, así que decidir trabajar con él fue muy sencillo”.


Rami Malek protagoniza junto con Washington como Baxter en ascenso. “Desde la primera lectura supe que éste era un thriller muy intenso, y mucho más que eso. Si te adentras en estos personajes, encontrarás el enorme impacto psicológico de su trabajo”, afirmó. Malek agregó que “una de las razones por las que esta historia me atrajo es que no tiene el clásico final hollywoodense. Te hace cuestionarte cómo vemos a las personas, a los criminales, o incluso a nosotros mismos, y lo que sucede cuando nos obsesionamos con algo. Después de leerla, no podía dejar de pensar en ella”.


Un elemento clave que provoca debates entre Deke y Baxter surge de la compleja naturaleza de su sospechoso principal, Albert Sparma. El productor Mark Johnson supone que el suspenso del filme crece en parte porque mantiene en vilo tanto a los policías como a la audiencia. “Albert Sparma es un hombre del que podemos decir con confianza que es culpable”, afirmó Johnson. “La pregunta es: ¿culpable de qué?”.


Jared Leto, quien interpreta al inescrutable Sparma, ya conocía a Hancock, y dijo: “Había querido trabajar con John Lee desde hace algún tiempo. Es un escritor y director increíble. Cuando leí el guion, los personajes me atraparon, e hizo un excelente trabajo en tenerte en el borde de tu asiento. La historia plantea preguntas no sólo acerca de la culpabilidad o la inocencia, sino también de suposiciones, de identidad. Fue sorprendente, y creo que la gente se sorprenderá con el final”.


Para los cineastas, el trayecto a la pantalla de “Pequeños Secretos” fue casi tan largo y tortuoso como el que Sparma hace que recorran Deke y Baxter. Ocupado por años con varios proyectos, tanto como escritor como director, el camino de Hancock se cruzó varias veces con el de Johnson. Habiendo producido uno de los primeros guiones de Hancock, además de dos de sus películas como director, Johnson nunca olvidó el trabajo que hicieron al desarrollar esta en particular. Comentó: “El guion de ‘ ‘Pequeños Secretos’’ era el sueño de cualquier productor: esta increíblemente oscura historia policial que es, en realidad, el estudio de lo que significa ser policía, y de cómo la naturaleza obsesiva de ese trabajo puede controlar tu vida, impregnada además del tipo de suspenso y ansiedad que te obliga a seguir pasando las páginas”.


“Cada algunos años, Mark me preguntaba de ésta, y yo siempre le decía que no del todo listo para hacerla”, reflexionó Hancock. “Luego empecé a hablar con amigos que amaban el guion y me decían que debía revisitarlo”.


Cuando decidieron seguir adelante, Hancock y Johnson discutieron acerca de hacerla más contemporánea para la audiencia moderna. “Esa fue una de las preguntas más grandes”, dijo Johnson. “Cuando la escribió, no era una película de época. Había investigado con detectives que trabajaban en el Departamento del Sheriff del condado de Los Ángeles a principios de los 90, y la historia transcurre en 1990. Pero estamos haciéndola ahora. ¿La actualizamos? Al final, la dejamos así por muchas razones”, sonrió.


Ante todo, como explicó Hancock: “Una de las principales ventajas de conservarlo en 1990 era la perspectiva tecnológica. Aún no teníamos celulares. Tenías que usar teléfonos de paga o localizadores, y aún no estaba tan generalizado el uso de evidencia de ADN, lo cual cambió todo en el trabajo de escenas del crimen. Así, sólo la ausencia de la tecnología actual, creo, hace que esta historia en particular sea mucho más atractiva”.

“Al inicio de los análisis de ADN, tenías que esperar días para obtener los resultados”, agregó Johnson, “lo cual no es muy sencillo para policías como Deke y Baxter, que saben que capturar a un sospechoso puede evitar que un asesino mate a alguien más”.


Sin importar la época, la historia ofrece una poderosa mirada a lo que implicó mentalmente la investigación de estos asesinatos para Deke y Baxter. Johnson consideró: “La historia presupone que no puedes hacer este trabajo sin que te afecte. Deke y Baxter van a escenas del crimen en las que alguien a atacado brutalmente a otra persona, y esa imagen se queda grabada en su memoria y su alma. Es desagradable, pero como policías, deben poner mucha atención a cada detalle, pues las cosas pequeñas son importantes. Es la culminación de estas imágenes lo que hace que estos dos hombres sean quienes son, y quienes temen llegar a ser”.


Y de ahí viene el título de la película, que se mantuvo firme a lo largo de los años. Hancock dijo: “No sé cómo se me ocurrió el título, pero la intención es que señale que los detalles, por pequeños que sean, son fundamentales. Por un lado, habla de la investigación de los homicidios: un detalle mínimo, ya sea forense u otra cosa, puede crear o destruir el caso. Pero, por el otro lado, arroja luz sobre los personajes”.