El Día de la Revelación: Steven Spielberg regresa con thriller de conspiraciones
- DroideTV
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Emily Blunt y Josh O’Connor estelarizan El Día de la Revelación, una enigmática aventura.

Este fin de semana se estrena El Día de la Revelación la más reciente cinta de Steven Spielberg cuya premisa gira entorno a una de las preguntas más trascendentes de los tiempos modernos: ¿estamos solos en este mundo? Para ello, Spielberg, junto con David Koepp (Código Negro, Misión Imposible) trabajaron en un guion donde la intriga y la acción vienen por partes iguales.
La historia sigue a Daniel Kellner (Josh O’Connor) quien trabajó durante años para guardar un secreto que ahora busca la manera de hacer público. Pero las implicaciones de esta noticia necesitan manejarse con cuidado, Daniel está en medio de dos fuerzas opuestas que luchan por los conocimientos que tiene con él. Al mismo tiempo, una reportera local (Emily Blunt) descubre un potencial que podría ser la pieza clave en este delicado tablero.
El elenco también cuenta con las actuaciones de Colin Firth, Colman Domingo, Eve Hewson, Wyatt Russell, entre otros. Blunt y O’Connor hacen una buena mancuerna juntos con personajes bien definidos cuyas motivaciones y experiencias le suman dramatismo a la premisa principal, de manera que llegan momentos en que se trata de una historia más íntima. Hewson a su vez es el personaje externo que expresa las dudas que todos tenemos, mientras que Firth y Domingo son los responsables de los momentos más tensos. En general, un grupo bien equilibrado.
En lo que respecta a lo narrativo, la estructura de la historia juega mucho a su favor, ya que no sólo tenemos el tema principal, que es bastante atractivo por sí solo, sino que está rodeado de subtramas y misterios que se van desenvolviendo conforme avanza la cinta, como si estuvieras armando un rompecabezas, lo que le da aires de thriller. El ritmo es ágil y gran parte de las escenas tienen un motivo de ser para llevar a sus personajes hasta el grandioso acto final.
Quizás el mayor defecto de la cinta son los deus ex machina de los que se vale para que las piezas se acomoden. En varias ocasiones los protagonistas enfrentan situaciones virtualmente imposibles que se resuelven de maneras demasiado sencillas, lo que hace que en momentos se pierda la verosimilitud, y con ello, la solemnidad de algunas de las escenas más impresionantes.
Por otro lado, la estética de la cinta con la fotografía de Janusz Kaminski la convierte en una especie de fábula moderna, donde se mezclan persecuciones intensas y sus juegos de claroscuros con escenas casi oníricas con colores tenues y luces frías que le han un ambiente delicado. Otra parte importante es la música de John Williams que apuesta por temas instrumentales para acompañar esta historia y darle un carácter que nos recuerda el estilo de películas clásicas de los noventa y ochenta.
El arco final de la cinta es su parte más sólida con un trabajo de edición que te mantiene al borde del asiento. La manera en la que la cinta se relaciona con el contexto social y político actual hace que la línea entre la ficción y la realidad se difumine al menos por unos minutos, algo que seguro disfrutarán los amantes de la ciencia ficción y teorías conspirativas.
En general, se trata de una película con una premisa interesante que llama tu atención desde el primer momento y sabe manejar la información para crear una atmosfera de misterio incluso cuando se sabe el tema principal. En momentos llega a ser inverosímil, lo que afecta la experiencia en general, pero encuentra la manera de sumar elementos que adquieren sentido en su arco final. Una cinta de intriga para dejar salir tu lado conspiranoico y disfrutarlo al máximo.

