Evil Dead: En Llamas, la franquicia regresa con una trama familiar
- DroideTV
- hace 3 horas
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Esta nueva entrega Evil Dead: En Llamas amplÃa la historia que conocemos alrededor de los demonios.

Este fin de semana se estrenó Evil Dead: En llamas, el nuevo capÃtulo de la franquicia iniciada por Sam Raimi que ahora tiene a Sébastien Vanicel (Vermin. La plaga) en el asiento del director, asà como guionista al lado de Florent Bernard (Nosotros, los Leroy). Esta nueva entrega agrega la tensión de la familia polÃtica y las relaciones abusivas.
La historia gira en torno a Alice (Souheila Yacoub) cuyo esposo (George Pullar) fallece en circunstancias sospechosas, por lo que su cuñado (Hunter Doohan) le insiste en apoyarse en su familia polÃtica. Sin embargo, el ambiente de por sà sombrÃo se torna macabro cuando la maldad lo acecha para revelar un secreto familiar.
El elenco incluye las actuaciones de Erroll Shand, Tandi Wright, Luciane Buchanan, Maude Davey, entre otros. Vale resaltar el trabajo de Shand, quien luce imponente desde su primera aparición y protagoniza varias de las escenas más cardÃacas. Por su parte, Yacoub le da un matiz interesante a la historia, mostrando los efectos de un horror que comenzó antes de que llegará el aspecto sobrenatural.
La fotografÃa de Philip Lozano sigue el estilo que conocemos de la franquicia, una mezcla de colores vibrantes que explotan cada momento grotesco junto a momentos cargados de oscuridad y tonos sombrÃos que cargan los gestos de dramatismo. El maquillaje es más sutil que la entrega anterior, donde vimos toda una transformación. No obstante, el acto final es la cereza del pastel donde muchos de los conceptos de la historia llegan a su clÃmax.
Esta entrega maneja muchos de los elementos que ya conocemos de la cinta, por lo que, si eres seguidor de estas cintas, sabes lo que podrá encontrar: sangre, muertes violentas, adrenalina y algunos trucos psicológicos aquà y allá. La primera parte de la cinta se siente novedosa al jugar con las tensiones entre Alice y sus suegros, incluso utiliza la propia relación como un tropo para generar cierta incomodidad conforme nos muestra cómo era la dinámica entre ellos. Incluso sube la apuesta con el fuego como un elemento constante.
Sin embargo, hacia mitad de la cinta, la tensión construida comienza a aflojarse. Llega un punto en que no es tan brutal como para enfocarse en el baño de sangre, ni lo suficientemente compleja como para generar terror psicológico, sino que queda suspendida en un punto aceptable, pero que no destaca por sà solo. El último arco se anuncia constantemente a lo largo de la cinta, lo que en lugar de generar expectativa, lo convierte un tanto predecible.
Asà pues, se trata de una cinta con el horror necesario para entretener y darte un par de escenas que te acompañen por la noche, pero que pudo tener una mejor ejecución donde explotara los elementos destacables de esta entrega, en especial el fuego y la manera en que se relaciona con los demonios en este caso. Una opción para pasar el rato si tienes un estómago fuerte.

