La escritora nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie compartió con los asistentes en FIL Guadalajara
- DroideTV

- 7 dic 2025
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Actualizado: hace 1 día
Chimamanda Ngozi Adichie compartió su mensaje y experiencia, con el público en su segunda visita a la FIL

La Feria Internacional del Libro contó con la participación de la escritora nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie en la charla titulada "La verdad de las historias" en el auditorio Juan Rulfo. Primero Marisol Schulz Manaut, directora de la FIL, dedicó unas palabras antes de comenzar, celebrando la presencia de la escritora de Todos deberíamos ser feministas. Recordó la primera vez que leyó su Americanah, en la que descubrió una literatura que no la ha abandonado. "Abran bien los oídos y el corazón", recomendó a los asistentes, y agradeció también a la editorial Penguin Random House, por su cooperación para hacer posible la ocasión.
La escritora habló de cuando estuvo en la FIL hace 19 años y leyó un fragmento de su TED Talk de 2009, "El peligro de la única historia" (“The Danger of a Single Story”), en la que aparece Guadalajara. En ella, comparte que en su primera visita a la ciudad llegó con prejuicios aprendidos por la narrativa que en Estados Unidos se compartía sobre México en general, sin embargo al conocer a la gente de cerca, se dio cuenta de que aquello con que alimentaron sus ideas no era correcto.
"Me sentí avergonzada. Pero sentir vergüenza también es una oportunidad para cambiar". Adichie creció en la ciudad universitaria de Nigeria donde sus padres trabajaron, así que no estaba en contacto con el mundo fuera de ahí, sin problemas de abastecimiento de agua, luz eléctrica o espacios de juego. Pero cuando lo hizo por primera vez, no lo olvidó. "Vi mucha gente, ruido, caos y sentí mucha melancolía porque supe que estaba viendo historias, muchas de las cuales no sería capaz de contarlas", aunque las que han poblado sus libros la han conmovido e informado.
Comprendió que al paso de los años entiende por qué todas las identidades importan, porque en contextos más reales se convierten o en una ventaja o un obstáculo y que por eso las historias importan, "sobre todo a quienes no están al centro. No por ideología, sino por la verdad y la humanidad".
“La literatura es como mi religión. No siempre nos hace empáticos, pero puede lograrlo". Y deseó que las personas aprovechen el tiempo para conocer las experiencias de los demás, que podamos "vernos uno al otro, intentando, esforzándonos, juntos", añadió
Gracias a la pregunta de una asistente, cerró la ocasión con un mensaje a las comunidades afrodescendientes mexicanas: "Todos [los seres humanos] venimos de África, pero aquellos que son más recientes, lo que les diría es que no deben pedir permiso o perdón por tomar espacio, porque les pertenece. La marginalización es un problema de quien lo aplica, no de quien lo sufre".
Información cortesía FIL Guadalajara




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