La guerra de los últimos: Ridley Scott regresa con drama postapocalíptico
- DroideTV

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Basado en la novela de Peter Heller, La guerra de los últimos reflexiona sobre el valor de la vida.

Ridley Scott es reconocido por dirigir historias llenas de acción en las que maneja la tensión y la adrenalina de una forma magistral. Su nueva cinta, La guerra de los últimos sigue este interés que lo caracteriza, pero con una mirada más introspectiva, donde el drama predomina por encima de la acción. Basada en la novela de Peter Heller, con Mark L. Smith y Christopher Wilkinson en el guion, la cinta nos muestra la vida después del apocalipsis.
La historia nos muestra un mundo donde la humanidad fue devastada por un virus mortal. Hig (Jacob Elordi) es uno de los contados supervivientes que vive con su perro Jasper y el misántropo Bangley (Josh Brolin). La vida que hasta ahora han logrado mantener podría cambiar cuando una tribu extremadamente violenta se acerca a su territorio, a la par que una misteriosa transmisión le da esperanzas a Hig de encontrar algo mejor a lo que ha construido hasta ahora.
En el elenco también encontramos a Margaret Qualley, Guy Pearce, Benedict Wong, Allison Janney, entre otros. Al igual que Frankstein, en este protagónico Elordi nos muestra un hombre atormentado, aunque en este caso se trata de algo más sutil, donde la sonrisa cubre una devastadora realidad. Las relaciones con los otros personajes resultan fascinantes, ya que, en un ambiente hostil, la confianza es algo difícil de ganar, por lo que Brolin, Qualley y Pearce nos reflejan esa delicada construcción de vínculos de forma lenta, pero entrañable que en momentos te hace olvidar que están en el fin del mundo.
Erik Messerschmidt se encarga de la fotografía para darle el toque desolador al ambiente a través de tonos apagados y terminados sucios que nos recuerdan a las películas de sobrevivencia, aunque en ocasiones alterna con escenarios idílicos y mayor color, según sea el caso. Por su parte, Harry Gregson-Williams se encarga de plasmar la evolución de Hig a través de la música, mezclando composiciones para la cinta con temas de Hozier, Van Morrison, Mick Jagger, Caamp, entre otros. Personalmente, disfruté del montaje con “Like Real People Do”, creo que captura la esencia de la película.
La propuesta de la cinta es por sí misma interesante, ya que no se trata de explotar un escenario posapocalíptico para poner a sus personajes en aprietos, sino que nos pregunta ¿qué queda por vivir cuándo has perdido todo? ¿por qué sobrevives en un mundo que no puede ofrecerte nada? preguntas que pueden relacionarse directamente con la salud mental y Hig es un gran ejemplo, en especial cuando se sufre en silencio. Bajo esta perspectiva, la cinta resulta interesante y brinda cierta calidez en momentos donde se requiere recordar mensajes como este.
No obstante, la ejecución tiene sus fallas. La cinta atraviesa distintas situaciones, desde la acción explosiva, pasando por la exploración del duelo, hasta momentos de conexión y calidez. El detalle está en que no hay matices o transiciones que permitan que se aprecie la unidad de la historia, sino que en momentos se siente desconectada. La historia pasa por distintos escenarios plausibles dentro de una historia postapocalíptica, pero los tonos con los que se presentan cada uno son tan marcados que terminan por desencajar entre sí. Dicho de otro modo: no hay un tono marcado en la cinta que guíe los eventos y por se sienten como varias películas en una, más que una experiencia completa, de forma que algunos de sus principales temas no se desarrollan del tono o se exponen de no se les da la profundidad emocional que podría darle una mayor dimensión.
Dicho esto, la película tiene escenas emocionantes, con varias secuencias de acción memorables y otras más sentimentales que le dan el carácter humano que la cinta busca continuamente. Las actuaciones y las dinámicas que se plasman se sienten realistas, van creciendo de forma gradual y al final terminas con la sensación de haber visto como algo valioso se formó y encontró su lugar gracias a sus interpretaciones.
Así pues, es una cinta con una visión un poco más íntima del fin del mundo donde el gran estelar no son las persecuciones o los explosivos, si no lo que pasa después, el espíritu para continuar cuando todo parece estar en tu contra. El final termina por darle una vuelta a todo el sentido que construye la trama, por lo que puede que te sientas confundido o conmovido después de esto. Una opción si quieres algo para entretenerte e inspirarte de una forma inesperada.





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