La Negociación: Bill Skarsgård protagoniza thriller basado en hechos reales
- DroideTV
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Gus Vant Sant recrea uno de los secuestros más televisados en los Estados Unidos en La Negociación

Algunos crímenes se vuelven parte de la historia por el impacto social y la atención mediática que se les dan, como es el caso del secuestro organizado por Tony Kiritsis después de ver frustrado su proyecto para construir un centro comercial. La historia inspiró La Negociación, un drama histórico con elementos de thriller dirigido por Gus Van Sant (Elefante, En busca del destino) con el guion de Autin Kolodney.
La cinta recrea las 63 horas en las que Tony Kiritsis (Bill Skarsgård) secuestró a Richard Hall (Dacre Montgomery) usando una escopeta y un “interruptor del hombre muerto” el cual prácticamente mataría a Richard si este intentaba escapar o alguien intentaba atacar a Tony. A fin de liberarlo, el captor exigió dinero, inmunidad, pero lo más importante: una disculpa por parte del hombre que aseguraba que lo había estafado (Al Pacino).
La cinta también cuenta con las actuaciones de Colman Domingo, Myha’la Herrold, Cary Elwes, entre otros. Vale decir que Bill Skarsgård ha demostrado su potencial en las cintas de terror, pero este giro le sienta bastante bien, plasmando la complejidad y contradicciones del secuestrador. La mancuerna con Montgomery es el eje principal sobre el cual se sostiene toda la cinta.
La historia construye la tensión a un ritmo lento. Aquí la adrenalina no viene de la acción o la brutalidad, sino de la espera, la contención y dos extraños en estados alterados que deben mantenerse en pie para obtener lo que quieren. Todo esto con un toque de humor negro y momentos tan ocurrentes como humanos que reflejan distintas aristas de los involucrados.
Danny Elfman se encarga de la música, la cual forma un elemento conector a lo largo de la historia y no sólo es la selección de una época, también de una estación y una figura particular. Por su parte, la fotografía de Arnaud Portier proyecta una propuesta adecuada para un thriller de época en la que en momentos se intercala con texturas y formatos para acercar la recreación a los hechos reales.
De forma similar a lo que ha hecho con Elefante o Los últimos días, Gus Van Sant toma momentos que sacudieron a los Estados Unidos, personajes inestables y marginados y retoma distintas temáticas sociales a través de su lente. En este caso no sólo vemos un caso mediático, también la tensión entre las clases sociales y la manera en que el cansancio frente a un sistema económico termina por inclinar el juicio hacia aquellos más cercanos a nuestra propia situación.
Así pues, se trata de una cinta irreverente que toma los elementos más alocados de un caso real para llevarnos por una historia donde el drama, la comedia, el suspenso y la vulnerabilidad pueden convivir y llevarnos por distintos matices, sin dejar a un lado la objetividad necesaria y cierta sensibilidad para tratar un crimen. Una buena opción para ver el material de un director que sabe capturar la complejidad humana desde un lente original, pero demandante en momentos.

