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Tarantino, Pitt, DiCaprio, Robbie hablan de "Había una vez...en Hollywood"


Con Había Una Vez… En Hollywood, Quentin Tarantino continúa evolucionando y sorprendiendo al público. Aunque la cinta ostenta todas las marcas distintivas de una creación de Tarantino – una historia completamente original, con personajes frescos, presentada con una osada y valiente técnica – su novena producción supone una ruptura y una innovación para el escritor/director.


Se trata de una historia propulsada por los personajes, que lidia con asuntos maduros alrededor de aquellas expectativas insatisfechas que inevitablemente nos confrontan mientras envejecemos. En Hollywood, esta lucha es particularmente dramática: el éxito y el fracaso van de la mano. En Había Una Vez… en Hollywood, esto ocurre tanto literal como simbólicamente.


Uniendo a dos de las estrellas más grandes del mundo actual en una mancuerna novedosa y recreando una era perdida en su totalidad, la cinta representa una grandiosa cinematografía pensada para la pantalla grande. Una producción verdaderamente original en un paisaje dominado por secuelas y superhéroes.


Con 1969 como contexto, Tarantino se dio a la tarea de recrear la época y el sitio de sus años formativos, cuando absolutamente todo – Estados Unidos, la ciudad de Los Ángeles, el sistema de estrellas en Hollywood, incluso las mismísimas películas- se hallaba en un punto de inflexión y nadie tenía idea de dónde podrían caer las piezas en suspenso. Todo esto no es muy distinto de los cambios que hoy por hoy espolean a la industria hollywoodense.


En el corazón de esta situación vemos a Rick Dalton, interpretado por Leonardo DiCaprio. Rick solía ser la estrella de “Bounty Law”, una exitosa serie televisiva transmitida a lo largo de los 50s y durante los primeros años de los años sesenta, pero su vaticinada transición al estrellato cinematográfico jamás se materializó. Ahora, mientras Hollywood se encamina hacia una estética hippie, Rick teme que su tiempo ha pasado – y se pregunta si aún existirá una oportunidad para él. “Rick Dalton es un producto de los 50s- la década del héroe con copete – pero una nueva era ha comenzado y el tren le ha dejado”, dice DiCaprio. “Gracias al trabajo realizado con Quentin, nosotros comenzamos a tomar la historia de Dalton como el viaje ocasionado por una inmensa falta de autoconfianza – no sabe cómo mostrarse agradecido por la posición que ocupa y lo que ya ha conseguido. No hay momento en el que no anhele algo más”.


Cliff Booth permanece siempre al lado de Rick. Cliff es un antiguo héroe de guerra pero se ha convertido en el doble de acrobacias extremas de Rick y en la cinta es interpretado por Brad Pitt. Las carreras de estos hombres han evolucionado pero, asimismo, sus dificultades han aumentado, y la única constante en la vida de ambos ha sido su mutua presencia. Cliff ha dado muestras de su lealtad hacia Rick incontables veces, y viceversa – son la única familia verdadera con la que cualquiera de los dos cuenta. “Nuestros personajes se basan en la relación actor-doble acrobático- en esa época era mucho más prevalente que esta gente pasara el tiempo acompañándose”, dice Pitt. “Charlamos acerca de Steve McQueen y Bud Ekins, quienes formaron un sólido equipo en The Great Escape, y hablamos acerca de Burt Reynold y Hal Needham. De hecho, pudimos charlar con Bud acerca de este punto, y esto supuso un gozo increíble. Existía un vínculo mucho más estrecho entre esta clase personas en aquellos tiempo, mientras que hoy, en ese plano, somos mucho más transitorios. Cliff y Rick dependen se apoyan mutuamente. Los periodos de inactividad son mucho más duros que las épocas laborales, al menos algunas veces así que la posibilidad de tener un amigo, un socio, lo era todo. Incluso hoy día lo es todo”.

Alrededor de DiCaprio y Pitt y a lo largo del viaje de Cliff y Rick veremos una combinación de personajes reales y ficticios interpretados por un quién es quién de los actores más aclamados en la actualidad: Al Pacino es Marvin Schwars, un agente emérito dedicado a la venta de las virtudes de los westerns italianos, Jurt Russell como Randy, el coordinador de acrobacias, Dakota Fanning como Squeaky, integrante de la familia Manson, y Margot Robbie como Sharon Tate, la idealizada ingenua que casualmente es vecina de Rick. Ella está casada con Roman Polanski, cuya cinta Rosemary’s Baby lo ha convertido en el director más candente de la ciudad; se les incluye en todas las listas de invitados a las mejores fiestas y la vida que viven es simplemente envidiable.


En palabras de Robbie, “Rick Dalton vive en la casa que colinda con la de Roman y Sharon, pero no estamos a su alcance. Todo lo que él cree que desea- la entrada al círculo íntimo de Hollywood y todo el glamur que esto implica – se encuentra tan cerca de él, y a la vez tan lejos”.


Para Tarantino, este conjunto de personajes no resultó solamente fascinante por derecho propio, sino asimismo muy interesante porque todos ellos representan tres niveles jerárquicos en Hollywood. “En esta ciudad, todas estas personas podrían existir lado a lado”, dice el director. “La idea de explorar dicha época y esa era de Los Ángeles, esa era en Hollywood, con todos esos estratos- eso fue lo que me sedujo”.

Este entorno tiene asimismo resonancias personales en el caso de Tarantino- “La película es en parte una especie de memoria”, dice. “Vivía en el Condado de Los Ángeles – en Alhambra- en 1969. Recuerdo lo que programaban en el cine, en la televisión, tanto en redes como localmente; recuerdo al niño anfitrión de la época, Seymour era el anfitrión de las cintas de horror de esos tiempos. Recuerdo que la estación de radio KHJ sonaba todo el tiempo – recuerdo la manera como todos escuchaban la radio en sus automóviles: no tenías que buscar y buscar, poniendo a las canciones a competir; tenías una estación que hacías tuya, subías el volumen a tope y no apagabas nada durante los anuncios, sólo reanudabas alguna conversación. Parte de lo divertido en esta ocasión consistió en devanarme los sesos, en disparar la mamoria y recordar cómo solía ser todo”.

"Puse a prueba un par de historias pero entonces decidí que no quería someter a nadie a una típica trama melodramática”, dice Tarantino. “Quise que todo fuera acerca de tres muy ricos días en las vidas de unos personajes que dan la vuelta por Los Ángeles, mientras el conflicto de la historia se acrecienta día tras días hasta alcanzar un clímax”.

Tomando en cuenta que la cinta crece y crece hasta alcanzar un clímax sorprendente.