top of page
  • Foto del escritorDroideTV

Wonka: Paul King logra la perfecta aventura musical de la temporada

Inspirada en la obra de Roald Dahl, la cinta ofrece humor ácido y dulzura a la par.


Wonka

Esta semana se estrena Wonka, que como puede adivinarse por el título, se trata de un musical inspirado en el personaje de Charlie y la fábrica de chocolate de Roald Dahl. En este caso, no se trata de una precuela de la película de 2005 (en todo caso, se siente más influenciada por la versión de 1971) sino una historia aparte dirigida por Paul King, quien también se encargó del guion junto con Simon Farnaby.


La cinta se centra en los comienzos de un joven Willy Wonka (Timothée Chalamet) quien después de viajar por el mundo buscando los mejores ingredientes, llega a una ciudad reconocida por sus chocolates con la ilusión de abrir su propia tienda. Sin embargo, los más renombrados chocolateros del lugar no están contentos con la nueva competencia y harán de todo para destruir sus sueños.


El elenco está compuesto por grandes actores como Rowan Atkinson, Hugh Grant, Sally Hawkins, Olivia Colman, Jim Carter, la joven estrella Calah Lane, junto a Paterson Joseph, Matt Lucas, Mathew Baynton, Rakhee Thakrar, Tom Davis y Natasha Rothwell. A pesar de contar con varios personajes en pantalla, cada uno está muy bien definido, por lo que cada uno de los actores tiene su momento de brillar en la historia. La química entre Lane y Chalamet es crucial a la hora de involucrarnos emocionalmente con la historia, mientras que la forma en que Hugh Grant lleva su personaje es muy hilarante.


Como mencionamos antes, se trata de un musical que desde los primeros minutos nos muestra las habilidades vocales de Chalamet. Afortunadamente, no se trata de una cinta saturada a diestra y siniestra con canciones que bien podrían ser diálogos, sino que cada canción introduce un punto significativo para la historia. Cabe decir que una buena parte del trabajo de Joby Talbot resulta memorable o pegajosa, incluyendo el guiño de Pure Imagination.


El vestuario también es un gran acierto en la cinta, formando parte de la construcción de cada personaje, pero también del mundo onírico que Wonka quiere llevar a la realidad. Ni qué decir de la fotografía y efectos especiales, que permiten que las situaciones más absurdas y extrañas cobren vida en la pantalla. Si a principios de año Damien Chazelle proponía en Babylon que el cine es donde los sueños se convierten en realidad, Paul King lo demuestra de una forma magistral.


Creo que uno de los mejores aciertos de la trama está en su tratamiento, ya que detrás de los coloridos dulces y las fuentes de chocolate yace una crítica ácida a situaciones tan reales como dolorosas. Hay un equilibrio entre la esperanza por cumplir los sueños, con desafíos que probablemente más de una persona en el público adulto ha enfrentado. Todo desde un lente tan ocurrente como absurdo que saca unas buenas risas.


Así pues, con todas estas razones considero que Wonka es una cinta disfrutable para toda la familia que llega justo a tiempo para disfrutarla previa a las fiestas decembrinas, ya que no se trata de la típica historia sosa de la temporada que nos quiere inyectar optimismo por todos lados; al contrario, se trata de una historia que entretiene tanto a niños como adultos con la dualidad de mostrar el lado más crudo del ser humano y al mismo tiempo el más soñador.



Andrea Rodriguez

Comments


bottom of page