Lo que nos van dejando de García-Ascot nominada a Premio Maguey y Premio Mezcal
- DroideTV

- 17 abr
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Lo que nos van dejando muestra a una bióloga que se confronta a sí misma dentro de la selva.

Dentro de las cintas que participan en la edición 41 del Festival Internacional de Cine (FICG) llega Lo que nos van dejando, cinta escrita y dirigida por Issa García-Ascot donde Natalia Solián interpreta a Sara, una bióloga que se ve obligada a viajar a la selva para recuperar un archivo perdido en una estación científica, pero en el camino termina haciéndole frente a aspectos de su vida que trató de evadir, hasta ahora.
Previo a la FICG, conversamos con Issa García-Ascot para saber más sobre su participación en el festival, ya que la cinta está dentro de la competencia del Premio Maguey y el Premio Mezcal.
¿Qué fue lo que te llevó a dirigir esta cinta?
Pues nace de la necesidad de contar una historia de transformación, de que vale la pena a veces enfrentarse con las cosas más dolorosas de tu vida para darte la posibilidad de transformar.
¿Cómo fue la dinámica con los actores, sobre todo para dirigir a Natalia?
Natalia tenía muchísimas ganas de ir ahí, trabajamos mucho sobre como las emociones, los vínculos que ella tenía con el papá y esta sensación de no estar agarrada a nada. Y luego como a poco a poco se iba encontrando.
Hablamos un montón, hablamos mucho. la verdad es que no ensayamos mucho, fue una película que más bien como que generamos un montón de emociones entre las dos y luego nos lanzamos las dos a hacerla.
¿Cómo fue la participación de Yibrán Asuad?
Su compañía tomó la película, buscó el financiamiento. Durante el rodaje fue alguien con el que yo peloté el guión mucho tiempo, fuimos encontrando la mejor versión, era como mi compañero, mi cómplice. Yibrán tiene mucha más experiencia que yo, entonces le hacía consultas. También, al final de cada día nos sentábamos a platicar y nos moríamos de la risa, eso fue importante para disipar un poco la tensión, fue como el pilar de la película.
¿Cuáles son los retos a la hora de dirigir una película que te lleva por situaciones muy intensas e íntimas?
El reto es atreverte a ser vulnerable, porque a veces creemos que esa es cosa de los actores y yo estoy segura de que no, como director tienes que atreverte a tú también transitar esos espacios, a mí me ayudó mucho la complicidad con Natalia.
¿Cómo fue buscar la manera de adentrarnos a la cabeza de la protagonista?
En eso es importantísimo la colaboración: Esteban Aldrete, que es el músico, hizo una parte muy importante que era como manifestar en sonido esta parte de confusión y como de ruido mental. Zulu, que hizo el sonido también, y creo que eso funciona a partir de que tú comunicas qué quieres y tu equipo lo entiende y te ayuda con la parte que a ellos les corresponde. Siento que es una búsqueda de un poco de todos. De Selva también, la diseñadora
¿Qué consejo le darías a los estudiantes o a los cineastas que están comenzando?
El consejo que les daría, porque es el cine que a mí me gusta, es que hablen de cosas que les importan, que les afectan, que les duelen y que a lo mejor hasta les da pena, ¿no? De lo que no quieren hablar, o que se cuestionen ¿qué son esas cosas que realmente les hace que medio les duele el estómago? A lo mejor esas son de las que hay que hablar.




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