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Review: Aladdin


Un trabajo visualmente destacado, lleno de música y algunas risas, aunque la magia de su versión animada se diluye, Will Smith sale avante y el Genio se lleva la película, pero el villano nunca brilla y eso rompe con el equilibrio.


Aladdin es un adorable pero desafortunado ladronzuelo enamorado de la hija del Sultán, la princesa Jasmine. Para intentar conquistarla, acepta el desafío de Jafar, que consiste en entrar a una cueva en mitad del desierto para dar con una lámpara mágica que le concederá todos sus deseos. Allí es donde Aladdín conocerá al Genio, dando inicio a una aventura como nunca antes había imaginado.


Es uno de esos filmes en donde todo está en su lugar y funciona, la experiencia se vuelve entretenida y divertida, pero no inolvidable. Sus protagonistas Noami Scott y Mena Massoud hacen un buen trabajo con sus personajes y hay quimica entre ellos. Will Smith despeja dudas sobre su casting, y si bien se siente ausente el candor y gracia de Williams, logra convertirlo en lo mejor del filme. Y es que si el genio está en escena es garantía de buenos momentos e incluso risas, si no está, realmente se le extraña. Además tiene las escenas con mejores efectos especiales y con valor de producción más acertado.


Los números musicales son curiosos, bien coreografiados pero algunos a destiempo, la primera parte está saturada y la segunda mitad no está en equilibrio, aun asi ofrecen buenos momentos como la presentación de Genio o la llegada del Principe Ali a la ciudad, llenas de colorido. El vestuario sin problema es otro acierto, el trabajo en cada uno de los detalles en ese aspecto como en los escenarios son destacados. Y los efectos especiales son ingeniosos, otorgándonos una de las escenas más divertidas y emocionantes cuando el ave de Jafar se vuelve gigante.


Uno de los principales problemas en este tipo de historias es que los héroes no brillarán y la historia se sentirá incompleta si un buen contrapeso, en este caso un villano. Jafar es uno de los más populares de Disney y sin embargo aquí la ruta decidida para darle vida falla en mostrarnos alguien imponente. La historia ya la conocemos así que no hay sorpresas en la trama, pero queda en el ingenio del director otorgarnos sorpresas o dejar su firma en ella. Aquí ese villano imponente nunca tienen oportunidad de brillar, ni siquiera cuando toma en sus manos la lámpara y hace de las suyas, porque nunca se siente un riesgo para la integridad de los personajes principales. El personaje se siente acartonado, nunca vemos detalles de la historia que lo hizo ser así más allá de un par de lineas en una conversación pero no es suficiente para engancharnos.


Al final la cinta es entretenida y divertida, con algunos momentos graciosos cortesía del Genio, pero se siente genérica en su resultado final, como si el empeño de todas sus partes no lograra dejarnos impresionados debido a una dirección que se siente poco inspirada. La música y los bailes terminarán por enlistar sus valores y tan solo por esa suma vale la pena darle una oportunidad.