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V de Venganza: La justicia en manos de un artista


Hace algunos años, hubo una película que me pareció un poco ordinaria. Cuando se estrenó en el cine no me llamó para nada la atención, se me hacía bastante aburrido tan siquiera por el poster. La película estaba prácticamente anunciada con bombo y platillo por el mundo geek y friki, lo cual para mi en ese entonces pasaba algo desapercibido porque realmente no me interesaba el tema, estaba enfocado en otras coas menos frikis por asi decirlo. Luego volvi a verla, pero esta vez ya en físico cuando salió a la renta y como yo no tenía otra cosa que hacer, entonces me decidí a rentarla. Cuando la ví, me quedé prendido de la película, ya que nunca antes había visto una historia semejante, un argumento tan bien armado y unas actuaciones tan electrizantes como las que vi en ese momento. La película es una de mis favoritas, su nombre “V de Venganza”.


Al principio la idea de un héroe enmascarado me pareció un poco trillado, ya que pensaba que sería uno de tantos superhéroes con grandes poderes que luchaban por la justicia ¿Por qué no me calle la boca?, simplemente la película me dejó de una pieza, este supuesto héroe con grandes poderes, resultó ser un simple mortal que estaba resentido con un gobierno opresor al realizar en Él experimentos de índole militar que tenían por objetivo la fabricación de un nuevo virus (cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia).

V de Venganza, originalmente es una novela gráfica escrita por Alan Moore, en la que nos pone en los zapatos de un enmascarado que se hace llamar V, el cual actúa como una suerte de justiciero anónimo, quien se encarga de eliminar a todos aquellos agentes del gobierno que hicieron de él un despojo humano. En la película, este personaje es interpretado por Hugo Weaving en una magistral interpretación de este justiciero, Natalie Portman encarna a Evey Hammond, aquella chica que V rescata y que de cierta forma se convierte en su cómplice.


La época en la que vive V es un Londres futurista el cual está gobernado por un solo hombre llamado “Alto Canciller”, este hombre toma el camino de la dictadura para gobernar con mano dura un país al cual salvó de una epidemia rara gracias a sus colaboradores dueños de compañías farmacéuticas, el hombre en cuestión se llama Adam Suttler. Su partido, de corte fascista tomó el control gracias a que antes de la existencia de esta dictadura, ellos formaron parte de una serie de experimentos en un campo militar. Secuestraban a la gente que era moralmente indeseable: homosexuales, musulmanes, judíos, etc.


Con ellos como conejillos de indias, fabricaron un virus mortal el cual debían soltar en sitios estratégicos para provocar una epidemia de gran magnitud, los sitios elegidos son el metro, una escuela y una planta de agua. Los primeros contagios masivos acaban con personas de todas las edades en estos lugares y la enfermedad se propaga con una velocidad alarmante. Logran su objetivo de infectar a una parte de la población cuando de repente, llega el milagro, cuando la compañía farmacéutica allegada al partido encuentra la cura de dicho virus y esta acción volvió a sus propietarios obscenamente ricos e importantes para el gobierno logrando un puesto importante dentro de una nueva forma de gobierno naciente. Es ahí donde todo se tuerce y entramos en una forma de gobierno en la que la represión, los toques de queda, la censura, la fabricación de noticias y el entretenimiento basura son el pan de cada dìa en un país que antaño fue de primer mundo y que ahora está sumido en una dictadura férrea, donde la libertad de expresión es ahora un mito del pasado.


El meollo del asunto, es que, al momento de estar experimentando con las personas sobre el virus, uno de los pacientes desarrollo una resistencia natural a las pruebas, le decían el paciente V, ya que esa era la celda en la que se encontraba. El laboratorio donde se realizaban las investigaciones, explotó y muchos de los pacientes murieron. El “trabajo” de los científicos se perdió, pero de entre las llamas pudo salvarse aquel paciente del cuarto V y con un grito juró vengarse todos aquellos quienes le hicieron daño.



La historia de lo que pasò en aquel país nos deja muy claro que la injusticia por parte del partido de Suttler no deja lugar a dudas que la gente está harta de vivir en un mundo donde la macana es la respuesta del gobierno ante la inconformidad de la gente, desapariciones por ser diferente a los demás, cárcel y pena de muerte a quien tratara de convencer a la gente de un cambio, simplemente están cansados de vivir amordazados y encarcelados en su propia casa de forma permanente. Pero nadie hacía nada, el miedo estaba presente en cada en familia de perder a uno de los suyos a manos del gobierno, temían a Peter Creedy y su policía, los encargados de desaparecer a la gente y llevarlos ante los “tribunales” donde eran “juzgados por sus crímenes”. Empleaba sacos negros para borrar a la gente de la faz de la tierra, lo cual tenía a la población sumida en el miedo y la incertidumbre lo cual les impide actuar… excepto a ese justiciero llamado V.


Este enmascarado recorre las calles de Londres bajo el anonimato, busca remediar la opresión que esta sufriendo la ciudad de Londres bajo el mando de Adam Suttler y su gabinete, V es la figura ideal de una revolución que busca la libertad secuestrada años atrás bajo el pretexto de la salvación. En una de tantas noches tuvo la suerte de toparse con una mujer que estaba a punto de ser abusada por tres oficiales de Creedy llamados “Señaladores”, V asesina a los hombres rescatando así a una indefensa Evey Hammond.


Aquí es cuando V le enseña a Evey que sus planes de una revolución van más alla de tomar las armas contra el gobierno, se trata de destruir los símbolos que representan al gobierno para enviar un mensaje a todo el mundo. Comienza destruyendo el viejo Bailey. Para evitar que se hable de un ataque terrorista el gobierno inventa la noticia de que la demolición del edificio estaba programada, aunque con un estilo un tanto exagerado por los fuegos artificiales.


V entonces secuestra el canal más importante de televisión para enviar un mensaje a la gente de que se levanten junto a él en el próximo 4 de noviembre para celebrar esa festividad conocida como La noche de Guy Fawkes o el conflicto de la pólvora en el que un renegado político buscaba volar el parlamento inglés para dar una lección a los gobiernos opresores, pero fracasó y fue condenado a la horca. V usa una máscara que hace alusión a Guy Fawkes para realizar sus actos de justicia y venganza. Lo más interesante de este personaje es que está tan ligado al arte y la literatura que cita versos de muchos libros al momento de realizar justicia, habla con decoro y con gran propiedad a pesar de ser un justiciero sanguinario y realizar explosiones por doquier, un gran fanático del conde de Montecristo y Edmundo Dantes, aficionado al cine de arte y la pintura, la música clásica y la escultura. Todo esto está prohibido por el gobierno, V recupera muchos artículos artísticos de lo que llaman el Ministerio de Objetos Ofensivos. Ya que, según sus palabras, al censor no se le roba, solo recuperó el arte.

Evey por su parte no está muy convencida por la labor de V, ya que ella vivió el infierno del gobierno opresor al perder a sus padres en violentos disturbios, su hermano fue uno de los afectados por la epidemia desatada y creció con mucho temor en su interior. Se encuentra con V por vez primera en la estación de televisión cuando V la secuestra para dar su mensaje revolucionario. Evey ataca a un policía que esta a punto de disparar a V y lo salva, en agradecimiento V la lleva consigo y le pide que se quede con el un año. Evey tiene miedo y escapa de V cuando fue un señuelo para asesinar a un cardenal, Evey termina en casa de un colega de la estación de televisión hasta que este es arrestado por la gente de Creedy y ejecutado por poseer una copia del Corán. V la recaptura y monta un escenario donde la tortura como si estuviera en proceso con la gente de Creedy, esto funcionó como terapia de choque para que Evey perdiera el miedo a la situación opresora, lo cual logra pasándole la historia de Valerie, una actriz inglesa que escribió su historia en papel de baño y que sirvió de inspiración para sobrellevar el encierro.

Evey pierde el miedo pero desarrolla cierto odio a V por haberla torturado y haberle rapado el cabello, pero lo perdona cuando lo lleva a sentir la lluvia. Evey se va pero V le hace prometer que estará con el un dia antes del 4 de Noviembre para poder estar con ella. Evey cumple su palabra y acompaña a V a una estación del subterraneo donde ya tiene listo un tren con explosivos para volar el parlamento y concluir con la obra de Guy Fawkes. V anteriormente había pactado con Creedy que le entregaría al canciller a cambio de la vida del propip V, Creedy asesina a Suttler y V asesina a la gente de Creedy y a Creedy mismo, la mala noticia es que V muere también. Evey entonces pone su cuerpo en el tren y acciona la palanca para que los explosivos hagan lo propio con el parlamento.


La historia de V de venganza se asemeja muchísimo a muchas situaciones políticas y sociales que se viven hoy en día, no es cosa del otro mundo saber que en muchos gobiernos la opresión es utilizada para controlar a la gente y evitar alguna revuelta o revolución por medio del miedo. Además del embrutecimiento masivo con programas de televisión que se ven hoy en día, (si, me refiero a la Rosa de Guadalupe) la gente permanece ensimismada en la caja idiota que no sabe que pasa a su alrededor. Aunque el arte no ha sido víctima de la censura, la libertad de expresión es la más afectada por el bozal del gobierno, que no quiere escuchar que le digan las cosas como son o que algún grupo de jóvenes se organicen contra los ideales del gobierno para en algún momento refutarles a la cara las malas decisiones que puedan llegar a tener. En V de venganza, aunque el escenario es futurista, la realidad no está alejada de las circunstancias dentro de este ficticio Londres, quizás no haya un canciller que esté gobernando de manera dictatorial amenazando de muerte, pero si existen los gobiernos censores que buscan quitar de los medios masivos, aquellas “cositas” que consideran ofensivos o que buscan desprestigiar la figura del jefe del ejecutivo. Es en ese sentido cuando la película toma un lugar en nuestra ingrata realidad, porque de cierta manera nos sentimos identificados con ese pueblo que no puede decir lo que piensa porque de inmediato es censurado o de inmediato es criticado, ya no tanto secuestrado, encarcelado y fusilado, sino que ahora la censura es por parte de aquellos allegados a las esferas del poder que sin tardanza eliminan cualquier contenido que pueda desprestigiar a la silla presidencial.



Lo que V nos está enseñando, es que podría el gobierno usar la macana o el bozal para cortar lo que realmente pensamos de ellos, las palabras siempre van a tener su poder, van a estar presentes en cada una de las bocas de quienes están hartos de vivir bajo un régimen absolutista.


Aunque también y esto es bastante cierto, culpa a aquellos necios que no aprenden de la historia y siguen “eligiendo” al mismo censor pero que llega con diferente discurso y diferente mascara, al final del dia siempre están votando por la misma censura y el mismo bozal queriendo buscar algún culpable de la situación, pero acertadamente dice: “Solo necesitan mirarse al espejo”. Es por eso que en nuestra realidad, tenemos un panorama que se asemeja bastante al de V, la justicia parece haber tomado unas largas vacaciones ya que no existe para la gente que no sea rica o sea política.



V, tiene una visión revolucionaria, una visión que no nos hace tomar las armas, hemos visto que al gobierno le duele mas un monumento que una vida, ese mensaje de V es atacar lo que aquellos consideran simbolico para una nación; una nación sin símbolos es una nación vacía y sin un motivo de existir según las palabras de las esferas de poder y destruir un símbolo también es una revolución, que se hace desde una trinchera en la cual cada persona debe luchar desde sus hogares y salir sin armas mientras es destruido el gobierno, por medio de sus edificios, monumentos, palacios y torres. La venganza, igual que con Edmundo Dantes está patente en cada uno de los que han perdido por culpa de una opresión ridícula y de un gobierno que solo se preocupa por mantener el poder por medio del miedo y la incertidumbre. Veremos como explota esa venganza.

“No fue mi espada sino tu pasado lo que te desarmo…”



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