GOAT: La cabra que cambió el juego llega a cines
- DroideTV

- hace 2 horas
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La más reciente entrega de Sony Animation, GOAT: La cabra que cambió el juego continúa una racha de excelentes películas hechas por el estudio, que incluyen el Spider-verse y las Guerreras K-Pop.

GOAT: La cabra que cambió el juego nos cuenta la historia de Will Harris, una cabra que sueña con jugar un equivalente animal de basketball llamado rugiball. El problema es que los animales pequeños nunca han participado en este deporte, y se considera exclusivo para animales grandes.
A pesar de que el guion es un tanto predecible y en cuanto a trama no ofrece algo que no hayamos visto antes. La ejecución es donde la película brilla. La animación está increíble. La cámara en varias ocasiones juega con la perspectiva que tendría la cabra con sus pupilas cuadradas. Los personajes principales son entrañables. Y uno de los aspectos que más me sorprendió fue el doblaje.
El vocabulario mexicano, los matices en la actuación de voz y el esfuerzo por el equipo de traducción por tropicalizar la película lo mejor posible, aunque no de manera perfecta, evoca a otras cintas animadas que se podrían considerar mejor en español que en su idioma original como Shrek o Las Locuras del Emperador.
Otro aspecto que me llamó mucho la atención fue la clara división en clases sociales. Mientras Will no puede pagar la renta de su cuarto/garage, Jett (la jugadora de rugiball que más admira) vive en una mansión. Y aunque la película no profundiza nada en el tema, me pareció interesante que se presentaran diferentes estereotipos de niveles socioeconómicos en una cinta familiar. Es sobre animales antropomórficos jugando en canchas fantásticas de un deporte inventado… pero de alguna manera esto lo hizo sentir un poco más realista e identificable.
La historia toca temas como la ambición, la falta de confianza, la presión para mantenerse relevante o la importancia de confiar y trabajar en equipo. Y en general es una bonita historia con animación llamativa que puede provocar emociones en chicos y grandes a pesar de no ser una historia innovadora.










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